Los hijos de beneficiarios del programa Reasentamientos, que lidera la Caja de la Vivienda Popular, ingresan así en los talleres ‘Camino al Barrio’, en los que aprenden valores, sana convivencia y hasta mejoran sus técnicas de pintura y sus habilidades de interacción.
“El taller es chévere porque practicamos valores como el respeto, pasamos a exponer, nos concentramos y jugamos jueguitos”, resalta José Alcantar Martínez, un menor del barrio Altavista del Sidel, de la localidad de San Cristóbal.
Con estos talleres es como el Distrito, a través de la Caja de la Vivienda Popular, entidad de la Secretaría del Hábitat, hace presencia y acompaña a los más pequeños en su proceso de adaptación al nuevo entorno.
“Si hemos mejorado mucho las condiciones como vivimos. Ahora hay reglas. Es importante no votar los vidrios en el parque porque los niños se pueden cortar cuando van a jugar y la basura no queremos botarla a la calle, porque nuestro barrio se empieza a ver feo”, asegura Daniel Sánchez, de 9 años, habitante de Altavista del Sidel.
Y es que durante talleres pedagógicos como estos, a través del juego, los niños también aprenden sobre la importancia de la buena convivencia en su nuevo hábitat, un aspecto importante para lograr inclusión social y buena adaptación a su nuevo entorno.
“Convivencia es no jugar duro con los balones, porque los botan y rompen los vidrios de las ventanas, usar los chutes de basura y que la gente bote la basura ahí y ser buen vecino”, explica José Alcantar Martínez, uno de los menores que se benefician de los talleres de ‘Camino al Barrio’.
Para estos pequeños del barrio Altavista del Sidel, que pasaron de vivir con temor por el alto riesgo en el que habitaban, a vivir en un ambiente lleno de alegría y tranquilidad, estos talleres también han incrementado el sentido de pertenencia con su casa y su barrio.
Es así como el distrito mejora día a día la calidad de vida de grandes y pequeños en la Ciudad de Derechos.
Last Updated (Monday, 21 November 2011 17:21)




