A través de la Caja de la Vivienda Popular, la Secretaría del Hábitat, también contribuye a mejorar los ingresos de las familias, que se benefician de sus diferentes programas. Nohora Alfonso fabrica chocolates y los vende en diferentes sectores de la capital y es beneficiaria del programa de Reasentamientos y reside en la localidad de San Cristóbal Sur.
Recibió capacitación en emprendimiento empresarial, gracias a
un convenio suscrito entre la Caja de la Vivienda Popular y la
Universidad de la Salle, durante su proceso de post- reasentamiento,
Camino a Casa. Así inició la historia que hoy escribe Nohora con su
negocio de Chocolates 'Las Delicias'.
El sostenimiento de ella y de su
familia depende, ahora en buena parte, de la venta de sus chocolates.
“claro yo con esto me ayudo para el diario, para pagar recibos, cuando
mi esposo no tiene para el transporte, mi hija, hasta para los vecinos a
veces se les presta, eso ahí nos ayudamos unos con otros. Vino una
señora y se llevó 100, por ejemplo yo se las dejo a un precio y ella los
vende ya a otro, entonces ahí estamos ganando todos”, asegura Nohora
Alfonso.
No contenta con sacar adelante
su negocio, piensa que otros puedan vivir también de este trabajo.
Nohora les vende a sus vecinos y a otras personas, los chocolates a un
precio más bajo del que tiene para comercializar a sus grandes clientes,
ofreciéndoles la posibilidad de venderlo a un valor mayor y obtener
alguna utilidad por estas ventas.
Nohora es una mujer luchadora y
emprendedora, que pese a que tiene dificultades para caminar bien, sale a
ofrecer sus productos y a entregar los pedidos que le salen en grandes
cantidades: “yo estoy enseñada a trabajar y pues quedarse ahí uno
quieto, ya casi no me reciben, entonces yo dije será ponernos a hacer
algo”… “la vez pasada nos pidieron 3 mil, después pidieron para el día
de la secretaria y ahora para el día de la madre”.
Nohora
junto con otras cinco mujeres y con los estudiantes de la Universidad
de la Salle, decidieron escoger el proyecto de los chocolates que se
convierte en su nuevo proyecto de vida. Así comenzó un nuevo sueño
para Nohora y su familia: “nos tocaba ir a la universidad la Salle a la
graduación, entonces fuimos, la graduación fue muy bonita una
experiencia muy chévere. Allá estaba la Caja de vivienda, estaban casi
todas las personas que fuimos reubicadas que tenían proyectos, estaba
Caracolí, estaba Islas del Sol…”.
Fueron los mismos estudiantes de
la Universidad, quienes les enseñaron emprendimiento empresarial a
estas mujeres beneficiarias del programa de reasentamientos, quienes
aportaron el capital semilla para emprender el sueño: “nos enseñaron de
contabilidad, nos regalaron el libro de contabilidad y con ellos los
sábados, hacíamos chocolates. Ellos llevaban a la Universidad a la
familia de ellos, para ayudarnos a vender, entonces con ellos alcanzamos
a reunir casi 500 mil pesos con 50 mil que empezamos”.
El negocio Chocolates Las Delicias, continúa en aumento, así mismo mejora cada día los procesos para producir y vender sus chocolates, mientras que Nohora va prosperando como microempresaria. Luego de un año de haber comenzado el negocio de los chocolates, el sueño de doña Nohora Alfonso, es tener una vitrina para que el negocio crezca. “mi sueño es conseguirme una vitrina aquí en la sala, colocarle una reja a la puerta y yo tener todos mis productos en la vitrina, porque ahora los tengo yo como amontonaditos”.
Last Updated (Tuesday, 24 January 2012 16:00)





