Jóvenes Profesionales se convirtieron en la columna vertebral de los programas que brinda la caja de la vivienda popular a las poblaciones más vulnerables de Bogotá. Son audaces, diligentes y con un corazón enorme. Su interés por ayudar a otros los hace merecedores del cariño y aprecio de cientos de familias beneficiarias de la CVP.
Son 73 hombres y mujeres profesionales que día a día trabajan porque en Bogotá familias vulnerables mejoren su calidad de vida. Tienen la fortuna de trabajar como Padrinos de las familias beneficiarias de los diferentes programas; una labor social invaluable a través de la cual, la CVP cambia vidas.
Ellos hacen presencia en los barrios de Bogotá para apadrinar y guiar a las familias que se vinculan a los programas de la Entidad y son más conocidos como padrinos y madrinas.
Estos hombres y mujeres son la columna vertebral de los programas que ofrece la Caja de la Vivienda Popular, pues brindan acompañamiento integral, para que las familias lleven a feliz término sus procesos.Apadrinan a quienes buscan el título de propiedad de su vivienda, a quienes están en proceso de mejorar o construir su casa, a quienes quieren mejorar el entorno de su cuadra y su barrio, y a quienes por vivir zonas de alto riesgo por deslizamiento tuvieron que evacuar.
Sin embargo, la tarea de quienes hacen parte del Plan Padrino no para allí. En cada familia beneficiaria queda un aprecio especial por cada social, pues son estos profesionales sociales, quienes se convierten en una especie de ángeles guardianes de cientos de familias vulnerables de Bogotá.
“Ella vino a hacer la visita, me contó de qué se trabaja lo que ellos hacían, me decía qué papeles ir recolectando y hasta me acompaño a buscar casita. Eso fue ya hace ratico y hoy me da mucho gusto de ver que me viene a visitar a veces, para mi es una alegría grande porque fue mi madrina y me salió muy buena”, asegura María Del Carmen Aguirre, beneficiaria del programa Reasentamientos de la CVP.
El acompañamiento que se hace a las familias va de principio a fin, pues son ellos quienes se encargan de asesorar y recordarle cada paso que debe dar el beneficiario del proceso.
Lo más gratificante
“Lo más satisfactorio es cuando las familias reciben finalmente su título y nos regalan ese abrazo como de amor, porque ven consolidado el proyecto de vida, como ya es algo tangible, su casita, donde han transcurrido todas sus experiencias han tenido sus hijos, lograr sentir que por fin es propio esa es una satisfacción que no tiene precio”, asegura Lindsay Benítez, profesional social del programa Titulación Predial de la CVP.
En el programa Mejoramiento de Barrios la labor de los integrantes del Plan Padrino también es especial.
“El contacto directo con la comunidad es muy importante. Siempre la ejecución las obras es casi una excusa para formar ciudadanos más comprometidos con su ciudad. Mi labor es la de realizar el acompañamiento a las comunidades en el alistamiento de los documentos, acompañamiento y orientación a las Juntas de Acción Comunal, que deciden ser postulantes para las Obras con Participación Ciudadana”, señala Adriana Díaz, profesional social de Mejoramiento de Barrios.
Es así como la Caja de la Vivienda Popular, entidad adscrita a la Secretaría Distrital del Hábitat, contribuye día a día a mejorar la calidad de vida de la población más vulnerable de la ciudad.
Last Updated (Monday, 21 November 2011 17:23)





